Postres de Navidad rápidos y fáciles
Autor: laura cruz sanchez
Comida saludable con niños.
MINI PIZZAS:

Estas mini pizzas de berenjena están para chuparse los dedos y además son aptas para celíacos, ya que no contienen ningún tipo de harina.
En primer lugar corta la berenjena en rodajas, échales sal gruesa y déjalas reposar durante 20 minutos. Después sécalas con papel de cocina, colócalas sobre una bandeja de horno y rocíalas con aceite de oliva, orégano y una pizca de sal y pimienta.
Asa las berenjenas durante unos 15-20 minutos (con el horno previamente precalentado a 200ºC), hasta que comiencen a estar tiernas. Retíralas del horno y añade sobre cada rodaja una cucharada de salsa de tomate, queso rallado y pepperoni o bacon. Vuelve a meterlo en el horno durante 3-5 minutos hasta que el queso este derretido.
De postre: Bizcocho de manzana y zanahoria sin lactosa y sin azúcar
Ingredientes del bizcocho de manzana y zanahoria sin lactosa y sin azúcar
- Fructosa, 100 g
- Harina de trigo, 220 g
- Levadura de repostería, 1 sobre
- Huevos, 3
- Queso crema sin lactosa, 150 g (1 tarrina)
- Aceite de girasol, 100 g
- Zanahoria, 150 g
- Manzana Golden, 2 grandes o 3 pequeñas
- Margarina vegetal, 20 g
- Ralladura, de 1 limón y de 1 naranja
- Mermelada de albaricoque sin azúcar o sirope de ágave para el acabado.
Preparación del bizcocho de manzana y zanahoria sin lactosa y sin azúcar
1: Mezclar los ingredientes

Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo sin ventilador.
En un bol amplio echamos los huevos con la fructosa y los batimos con ayuda de las varillas eléctricas hasta que blanqueen.
Incorporamos la ralladura de limón y de la naranja, el queso crema -que es aconsejable que esté a temperatura ambiente-, y el aceite, y seguirmos batiendo.
Mezclamos la harina con la levadura química de repostería y con un tamizador o un colador grande la echamos sobre la mezcla anterior. Mezclamos todo con una espátula con movimientos envolventes hasta que estén bien integradas.
Cada vez que me ven sacar los niños el tamizador se pelean casi por ayudarme, es un instrumento de cocina muy barato y la excusa perfecta para que se animen a participar.
Rallamos la zanahoria o la trituramos bien, yo utilicé mi triturador de cuerda. Y cortamos una de las manzanas en láminas finas como si fuera la patata para una tortilla.
Incorporamos la zanahoria y la manzana a la mezcla, seguimos con la espátula y con movimientos envolventes.
2: Preparar el molde

Vertemos la mezcla en un molde para horno que habremos embadurnado de margarina y espolvoreado con pan rallado. Me gusta mucho más esta opción del pan rallado que la harina que suele utilizarse, así lo hacía mi madrina Celia con sus famosos bizcochos de yogur y así lo seguimos haciendo mi hermana y yo.
Cortamos la otra manzana en rodajas y cubrimos la masa con ella, mejor en orden, formando un lindo dibujo quedará más vistoso. Si utilizas un molde redondo quedará precioso colocándolas en círculo, parecerá una flor!
Por encima de la manzana ponemos pequeños trocitos de margarina.
3: Hornear

Introducimos el molde en el horno precalentado a 180ºC y horneamos durante 40-50 min, comprobando que esté listo cuando al pinchar con un palillo de brocheta o un cuchillo éste sale limpio.
4: Servir

Para el acabado podemos pincelar por encima con un poco de sirope de ágave, o mezclar un poco de mermelada sin azúcar con un chorrito de zumo de limón y esparcirla por encima, le dará un acabado brillante y quedará espectacular.
Resultado
Ya había probado a hacer esta receta con todo su azúcar y su lactosa y nos había encantado en casa, pero al adaptar la receta no nos ha decepcionado en absoluto, está igualmente jugoso y sabroso, y así todos pudimos disfrutar de él, fue todo un éxito, y tiene su mérito, porque el día que lo hice había unos 4 o 5 postres más! Puedes sustituir la fructosa por azúcar (200 g), y la margarina vegetal por mantequilla.
Me encanta poder adaptar las recetas que más nos gustan a una versión para aquellos que sufren alguna intolerancia, a veces es sencillo, cambiar un queso, yogur o una leche por una sin lactosa es fácil, pero no todos los edulcorantes funcionan igual en las recetas, así que mejor ir probando, hasta ahora la fructosa y el sirope de ágave están siendo unos grandes aliados para mí en la repostería, pues con ellos se obtienen resultados que nada tienen que envidiar a los postres hechos con azúcar.
Como por ejemplo estas magdalenas de lima y coco, que son lo más para la hora del desayuno.
O las mermeladas caseras, en las que usando sirope de ágave se reducen un buen número de calorías, pues el poder endulzante de este último es el doble del que tiene el azúcar y basta con usar la mitad de cantidad.
O incluso para recetas mucho más sofisticadas como esta versión casera de los famosos Pasteis de Belem típicos del histórico barrio lisboeta del mismo nombre.
Como veis, hay mucha vida -dulce- más allá del típico azúcar blanco refinado.
De segundo : Bonito marinado al curry.
Ingredientes
- Bonito fresco, 180 g (*)
- Aceite, 2 cucharadas (**)
- Vinagre de arroz, 2 cucharadas (***)
- Curry en polvo, 1 cucharada
- Cilantro picado, 1 cucharada
- Sal Maldon
- Semillas de sésamo, opcional
- (*) Yo he usado un trocito de la cola desespinada y cortada en trozos. También está rico con albacora, caballa o salmón fresco.
- (**) Preferiblemente de sésamo, pero puede ser de maíz, de girasol o un aceite de oliva virgen extra muy suave.
- (***) Puede ser vinagre de manzana, o un vinagre blanco muy suave. Si no tenéis, podéis usar uno más fuerte rebajado con agua.
Preparación del Bonito marinado al curry paso a paso
Es rápido, sencillo y sin ensuciar mucho.

Lo primero que haremos será cortar el bonito en trozos retirando cualquier espina que pueda tener. Os recomiendo que sea la parte de la cola o la ventresca, pero con los lomos también está muy rico.

Preparamos la marinada mezclando en un cuenco el aceite, el vinagre, el curry en polvo y el cilantro. Sumergimos los trozos de bonito en ella y nos aseguramos de que se impregnen bien. Podemos dejarlos marinar hasta una media hora, pero a partir de 15 minutos ya es suficiente.

Así que yo he aprovechado el tiempo para lavar un calabacín, secarlo bien, cortar unas rodajas y hacerlas a la plancha para servirlas acompañando al bonito.
Luego, con la sartén ya bien caliente, solo nos queda escurrir el bonito del líquido de marinar y marcarlo bien en la plancha muy caliente por todos lados hasta que esté dorado. Así quedará jugosísimo por dentro, con el interior casi crudo como si fuese un tataki.

Si sois de los que no podéis ver el centro del pescado crudo, en vez de dejarlo más tiempo y que se reseque por fuera, lo que debéis de hacer es cortar los trozos más finos y hacer como filetitos. Así quedarán completamente cocinados e igualmente jugosos.
Para servir, espolvoreamos con sal Maldon y un poco de sésamo tostado.
Resultado
En aproximadamente un cuarto de hora tenemos listo nuestro bonito marinado al curry con guarnición y todo. Y por supuesto comiendo rico y sano.
Espero que lo probéis, porque os va a encantar.
De primer plato : Gratín de papas
Ingredientes
- Patatas Kennebec, 3 medianas
- Mantequilla sin sal en punto pomada, 2 cucharadas
- Queso Parmesano rallado, 3 cucharadas
- Sal, ½ cucharadita
- Ajo en polvo, 1 cucharadita
- Pimienta recién molida, 3 o 4 vueltas
- Orégano seco o tomillo, 1 cucharada
- Aceite o mantequilla para engrasar la fuente
Pocos alimentos conozco que sean tan versátiles como las patatas, hay mil formas de prepararlas y siempre están ricas, vale que vivo en Galicia y aquí todo resulta siempre mejor con unas patatitas, pero oye, son baratas y pueden llegar a ser muy lucidas. Así que hoy va de patatas el asunto.
Os propongo un gratín de patatas sencillísimo, una versión muy simplificada del gratín Dauphinois, que también es bastante más ligera porque no le vamos a poner nata y con ello le vamos a restar muchísimas calorías al plato.
Preparación del Gratín de patatas fácil
- Encendemos el horno a 220ºC con calor arriba y abajo sin ventilador para que se vaya precalentando.
- Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finísimas con un cuchillo bien afilado o de una mandolina, yo lo he hecho con esta última en la posición de 2 mm.
- Las ponemos en un bol, añadimos el resto de ingredientes y mezclamos bien para que se embadurnen lo máximo posible.
- Engrasamos una fuente para horno -o dos fuentes individuales- y colocamos las patatas apilándolas de manera que tengamos una altura de unos 3 centímetros.
- Horneamos durante unos 30 minutos a 220ºC hasta que la superficie esté dorada a nuestro gusto y al pinchar con un tenedor las patatas estén tiernas -si vemos que se doran demasiado por arriba, pero aún están duras, las tapamos con papel de aluminio hasta que se terminen de hacer.


